El Autódromo Hermanos Rodríguez, con su altitud elevada y su superficie de baja adherencia, presenta un desafío único en el calendario de la Fórmula 1. Para Lando Norris, este circuito permanente ha sido un escenario de resultados variados, pero con destellos de su habilidad para adaptarse y maximizar el rendimiento.
Desde su debut en 2019, Norris ha sumado puntos consistentemente en México, aunque a menudo ha tenido que superar obstáculos. En 2019, un problema en boxes lo relegó, pero su ritmo en carrera fue evidente. Las ediciones de 2021 y 2022 lo vieron terminar en P10 y P9 respectivamente, mostrando una capacidad sólida para mantenerse en la zona de puntos, incluso cuando el coche de McLaren no era el más competitivo en estas condiciones.
Sin embargo, fue en 2023 donde Norris realmente destacó. Tras una penalización de motor que lo obligó a salir desde la P17, ejecutó una remontada impresionante para finalizar en la P5. Esta actuación subraya su destreza en la gestión de neumáticos y su habilidad para encontrar ritmo en condiciones difíciles, características esenciales para tener éxito en un circuito como el de la Ciudad de México.
La combinación de las exigencias aerodinámicas de la altitud y las zonas de frenada intensa del circuito pone a prueba tanto al piloto como al monoplaza. Norris, conocido por su estilo de conducción suave y su meticulosa gestión de los neumáticos, a menudo encuentra una ventaja en superficies de baja adherencia. Su capacidad para mantener la vida útil de los neumáticos y su precisión en las frenadas son activos importantes aquí, aunque la potencia del motor y la eficiencia aerodinámica del McLaren serán factores determinantes.
- ¿Cuál ha sido el mejor resultado de Lando Norris en México?
- Su mejor actuación hasta la fecha fue un impresionante quinto puesto en el Gran Premio de la Ciudad de México de 2023, tras una gran remontada.
- ¿Cómo afecta la altitud a Norris y a McLaren en este circuito?
- La altitud reduce la densidad del aire, afectando la carga aerodinámica y la potencia del motor. McLaren debe encontrar un equilibrio de configuración para compensar estas condiciones únicas.
