El Gran Premio de Miami ha sido una cita complicada para Lando Norris en sus ediciones anteriores. En 2022, su carrera terminó prematuramente tras un incidente con Pierre Gasly, mientras que en 2023, a pesar de una mejora en el ritmo de McLaren más adelante en la temporada, Norris solo pudo asegurar un P17. Estos resultados no reflejan necesariamente una falta de habilidad por parte del piloto, sino más bien las limitaciones del paquete del MCL36 y MCL60 en esos momentos específicos.
El circuito de Miami Gardens, con su naturaleza de trazado urbano y secciones de alta velocidad intercaladas con curvas lentas y técnicas, demanda una combinación de confianza en los muros y una gestión meticulosa de los neumáticos. Norris es conocido por su estilo de conducción suave pero agresivo cuando es necesario, lo que en teoría podría adaptarse bien a las exigencias de un circuito urbano. Su capacidad para encontrar el límite sin excederlo es una ventaja en un entorno donde los errores se pagan caro.
La evolución del McLaren MCL38 ha sido notable, y el equipo ha demostrado una capacidad consistente para competir en la parte delantera de la parrilla en las últimas carreras. Con un coche más competitivo, Norris tiene ahora la plataforma para explotar su potencial en un circuito que, a pesar de sus resultados pasados, podría ofrecerle oportunidades. La clave estará en la configuración inicial y en cómo el equipo y el piloto logran optimizar el rendimiento del coche a lo largo del fin de semana, especialmente en la clasificación, que es crucial en cualquier trazado urbano.
- ¿Cómo le ha ido a Lando Norris en Miami históricamente?
- Sus resultados no han sido destacados, con un abandono en 2022 y un P17 en 2023. Sin embargo, el rendimiento del McLaren ha mejorado considerablemente desde entonces, ofreciendo una nueva perspectiva.
